Lo que nunca me contaron de ser escritor

Lo que nunca me contaron de ser escritor

Empecé a escribir cuando tenía 17 años, armado sólo con los esenciales y básicos conocimientos de un breve tutorial que encontré en Youtube y con toneladas de entusiasmo, combinado con un verano completo de tiempo libre y una historia que yo creía sería el próximo best-seller del momento. A partir de ahí, decidí que mi vida iría en la dirección de la creación literaria, la profesión de las letras, la búsqueda de la Atlántida que llena de significado la expedición de cualquier escritor en esto que llamamos vida. Ah, pero como quisiera que me hubieran dicho algunas cosas antes de aventurarme ante el llamado del universo que me decía ‘¡Escribe!’; por eso, este artículo va para ti, joven escritor con hambre de éxito, para advertirte lo que nunca me contaron de ser escritor. 

Lo que nunca me contaron de ser escritor | Imagen: Giphy

Tu primer borrador es una basura

Fue Hemingway el que dijo que “el primer borrador de cualquier cosa es una mierda” y tiene razón, especialmente si se refiere al primer borrador de tu novela; pero es difícil aceptarlo. Siempre he dicho que escribir un libro, sea de ficción, poesía, académico o lo que sea, es como tener un hijo; pues, nunca sabes cómo saldrá o si crecerá sano y fuerte, simplemente lo tienes y esperas lo mejor y no vas a permitir que alguien venga a decirte que tu hijo es feo, un fracaso que nunca tendrá éxito en la vida; pero, aceptémoslo, tendrías que ser un genio de la literatura para crear una maravillosa obra de arte en el primer intento. Si bien, uno de los momentos que más disfruta el escritor, tan intenso como un orgasmo, es al escribir el final de aquella historia que ha tenido en su cabeza por meses, y hasta años, el verdadero trabajo empieza al colocar el punto al final del texto. 

Fue Hemingway el que dijo que “el primer borrador de cualquier cosa es una mierda” y tiene razón.

Después de corregir, tu novela sigue siendo basura

Hay un intenso debate acerca de cuándo una persona se convierte en escritor, si cuando termina de escribir un libro o cuando lo publica. Aunque personalmente pienso que un escritor es aquel que escribe, lo cierto es que no alcanzas el reconocimiento público hasta que alguien lee tus obras. Y más allá de los amigos que pueden leer tu libro, la última misión es que una editorial publique tu obra y la puedas ver vendida en la librería más cercana a tu domicilio. Y no es suficiente una sola revisión general para considerar tu novela como una obra maestra; aunque puedes intentar enviarla a un editor, es muy probable que recibas un rechazo (si es que se dignan a responderte). 

Los editores pueden ser muy crueles

A veces simplemente no importa si tu novela es muy buena, los editores toman mucho en cuenta quién eres, si tienes carrera de escritor y cuántas probabilidades hay de que compren tu libro; si no cumples con los requisitos particulares de cada una de las editoriales, entonces automáticamente quedas descartado porque la inversión sería muy riesgosa. Hay una regla no escrita en la editoriales, donde si no responden acerca de tu propuesta editorial en el transcurso de 6 meses, puedes considerarte rechazado. 

Aprenderás el oficio: escribiendo y leyendo.

Tu primera novela no se publicará pronto, ni la segunda, ni la tercera; de hecho, puede que pasen varios años antes de que una editorial publique alguno de tus trabajos. Mientras eso sucede, tu trabajo será leer y escribir. Leer para aprender los diferentes estilos narrativos de otros autores, clásicos o no clásicos, y escribir: cuentos, microcuentos, ensayos, novelas, escribir hasta que te sangren los dedos y sólo así, mejorarás en este oficio del escritor. 

Hay 0tras formas de publicación

Más allá de la publicación tradicional en editoriales tradicionales, existen otras formas de publicar tus obras que quizá podrían servirte al iniciar tu carrera literaria (y en otros casos, evitarte problemas). La coedición es la forma en que los costos de publicar un libro se dividen entre la editorial y el autor, es ventajoso, siempre que tengas el dinero suficiente para ello, aunque eso también implica que no están confiando mucho en ti y quieren cubrirse con tu aportación económica. La autopublicación pagada, donde la editorial permite que publiques tu obra bajo su sello, siempre y cuando sea el autor quien asuma todos los costos de la publicación. Y, por último, la autopublicación freelance, que puede ser con fines económicos, como publicar a través de Amazon o Play Books; o con fines no económicos, es decir, publicar tu obra en plataformas como Wattpad, Sweek o foros de internet (así surgió After y 50 Sombras de Grey, aunque no lo creas). 

Es posible vivir de escribir… casi. 

Sólo los escritores grandes, con best-sellers y con una trayectoria bien definida pueden darse el lujo de vivir de la venta de sus propias obras. Así que si no eres un Stephen King o una J.K. Rowling, quizá durante tus primeros años de carrera literaria tendrás que tener un trabajo común de día y escribir de noche. Pero si las letras te apasionan, quizá puedes dedicarte como redactor SEO para blogs en internet o Copywriter, piénsalo. 

Si no eres un Stephen King o una J.K. Rowling, quizá durante tus primeros años de carrera literaria tendrás que tener un trabajo común de día y escribir de noche.

Al final, lo único que importa, es que sigas tu pasión

Hasta que seas un escritor consagrado, o al menos lo que la sociedad cree que lo es, tendrás que escuchar alguna de estas frases “consigue un trabajo de verdad“, “te vas a morir de hambre”, “no tienes el talento”, “escribes feo”, entre otras. Tengo un consejo para ti: ¡Mándalos a la chin…!

¡Tú escribe! ¡Escribe de lo que quieras! ¡Escribe hasta que te sangren las manos y los ojos! ¡Escribe aunque seas el único que cree en ti! Si es tu pasión, si verdaderamente es lo que amas, si no piensas renunciar a pesar de los comentarios negativos que los demás digan de ti, entonces sigue escribiendo y no pares, hasta que alcances el éxito, pues este llegará solo. 

Cambia el mundo, o quizá sólo a una persona.

Los escritores somos esos entes misteriosos que quizá sólo son valorados como se debe en Islandia (allá el gobierno le paga a los escritores por escribir), mientras tanto, en México, algunos podrán pensar que es algo genial cuando les dices “soy escritor“, otros quizá te pregunten “Y, ¿si comes?“, lo importante es que con nuestras obras tenemos la oportunidad de dejar huella en la posteridad, criticar a quien se nos dé la gana, e incluso, hacer un homenaje a las personas que nos rodean al incluirlos en los agradecimientos. Nuestro mensaje puede causar toda una revolución social, o quizá sólo cambiar el corazón de una persona por un rato; pero quizá, la parte más hermosa y misteriosa que podemos hacer como escritores, es dejar en nuestras palabras un sentimiento que pocas cosas logran dar: esperanza. 

¿Qué otra cosa te hubiera gustado que te dijeran antes de convertirte en escritor? 

 

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Jorge Montiel Romero

Director at Bookfunding MX
Soy un joven autor con una fascinación por la ciencia ficción. Mi deseo es ver que otros autores como yo, puedan cumplir su sueño de publicar sus historias.

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